Bufón contemporáneo

Post-humor,


Coidamos que se pode afirmar que o humor británico é o máis acaído ao xeito bufonesco. De feito, aínda que é doado que alguén non británico se sinta ofendido polo seu humor (Monty Pithon, Ricky Gervais, etc.), non é habitual que os británicos se sintan ofendidos polo humor dos demais cara eles. Aínda que agora no Reino Unido existe a woke comedy, un tipo de comedia concienciada, consistente en non ofender a ninguén, pensamos que os límites do humor alí son moito máis amplos que no resto dos países.

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Dito isto, xuntamos información sobre o concepto de Post-humor, acuñado por Jordi Costa.

Noción de Post-humor

  • El post-humor me parece pedante; prefiero pecar de convencional. Joaquin Reyes.

  • Es humor negro o comedia surrealista de-toda-la-vida (Buñuel, José Luis Cuerda...)?

Referencias

Monteys, Paco Alcázar, Mauro Entrialgo, Manel Fontdevilla, Ricky Gervais, Ignatius Farray, los sketches de Muchachada Nuí, Miguel Noguera (Ultraviolencia, Ultrashows)

Alberto González Vázquez: Los Reyes Magos con mucha mala leche

Venga Monjas: vídeo en honor a la hija fallecida de una mujer

Venga Monjas: racismo, machismo y catalanismo

Es humor el post-humor?


Miguel Noguera: Sobre si lo que hago es humor, la gente que va a verme al show lo considera humor, y es innegablemente humorístico; personalmente intento mantenerme alejado del humor como «profesión» y como «objetivo estético». Eso no impide que los demás podáis calificarme como humorista y llamar a lo que hago humor (lo entiendo perfectamente); solo digo que para mí es desagradable encarnar la figura pública del humorista y cumplir los presupuestos que se atribuyen al humor como categoría creativa. Por eso decido no identificarme con ello y no pensarme desde ahí. Y repito, esa toma de distancia por mi parte no tiene nada que ver con que los demás deban situarme dentro o fuera del humor»

¿Estaría Noguera contento si la gente no se ríe, o tendrá la sensación de «pinchazo» que embarga a un cómico cuando no consigue carcajadas y aplausos? Costa dijo: «hace diez años asistí a un monólogo de Miguel Noguera en Albacete. La gente no se reía, no parecían entender el espectáculo. Debo decir que, en ese momento, se le veía la gota de sudor y el sufrimiento, y seguro que esa noche no se fue contento a casa.

Muchachada nuí, con Ernesto Sevilla, Joaquín Reyes, es quizá el primero cuya obra recibe el calificativo de posthumor por parte de Jordi Costa. Pero tanto Joaquín como Ernesto han renegado un poco de la etiqueta. Joaquín: «Un buen amigo mío dice que el término posthumor es una buena excusa para hablar de sketches que no tienen gracia; aunque tengo que reconocer que la palabra mola».

Carlos Areces: «Si nosotros hacemos un chiste y la gente no se ríe, es que nos hemos equivocado y lo hemos hecho mal».

Ernesto Sevilla: «Yo soy humorista. Es cierto que otra gente, como Venga Monjas, Noguera o Vigalondo, hacen algo diferente, más parecido al arte contemporáneo y lo que se ha dado en llamar posthumor, pero en mi caso tengo claro que lo que quiero y lo que me gusta es hacer reír».

Antonio Castelo: «Me encanta el posthumor como concepto, pero hay mucha gente que se refugia en él con un rollo muy cobarde. Es el «yo no salgo para follar» de la comedia. Se está extendiendo lo de escudarse en que no se pretende hacer reír para hacer cualquier cosa y no estar expuesto al fallo. Yo tengo claro que estoy en la comedia para hacer reír, muchas veces no lo consigo y he fallado».

Rober Bodegas: «El concepto de posthumor me parece muy interesante en el sentido de humor que se opone al humor existente, que utiliza otros mecanismos, otras construcciones y otros ámbitos. Pero siempre que sea para llegar al mismo punto que en el humor, que es la risa. Lo que me parece una gilipollez son todas esas cosas que se escuchan tipo «lo gracioso es que no es gracioso». No. Si no es gracioso, no es gracioso y si es gracioso es porque es gracioso. O aceptamos esto o hay que cambiar los principios de la gramática y de la lógica y esto es un problema mayor. Y tampoco debería valer el «yo no busco ser gracioso», es un poco cobarde. Al final, lo que pasa con el posthumor, es lo mismo que con el humor, que hay posthumoristas buenos y posthumoristas malos. Aunque en este caso, los malos prefieran decir que no les entendemos. Yo creo que sería más apropiado hablar de humor de autor, frente al humor de género. Gente que elabora comedia saltándose los métodos habituales, pero siempre buscando la risa, como decía al principio. Esa gente mola. Y es necesaria».